La moda de ser feliz

 

FELICIDAD Y FELIZ

1.- ¿Qué es la felicidad?

1.1 Introducción

La felicidad es una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada.

Se entiende en este contexto como un estado de ánimo positivo. Dicho estado de ánimo es subjetivo y, por tanto, se refiere a un hecho autopercibido. Esto implica que una misma serie de hechos puede ser percibido de manera diferente por personas con diferentes temperamentos, y por tanto lo que para una persona puede ser una situación feliz para otra puede llevar aparejada insatisfacción e incluso frustración. Es por esa razón, que la felicidad a diferencia de otros hechos relacionados con el bienestar se considera una situación subjetiva y propia del individuo.

Se considera positiva ya que permite a los individuos sacar partido de las condiciones objetivas, favorece la actitud de abordar diferentes tareas llevándola al término propuesto.

2.- Definición, conceptos, puntos de vista

2.1 RAE

Estado de grata satisfacción espiritual y física; Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que atribuyen a hacer feliz (ejemplo: Mi familia es mi felicidad); Ausencia de inconvenientes o tropiezos (ejemplo: Viajar con felicidad)

2.2 Diccionario

Estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar algo buen; Cosa, circunstancia o suceso que produce ese estado (ejemplo: no podía imaginar una felicidad tan grande al conseguirlo)

2.3 Desde el punto de vista de la Psicología

Significa encontrarse en un estado mental de bienestar compuesto de  emociones positivas, desde la alegría hasta el placer. El concepto de la felicidad es difuso y su significado puede variar para distintas personas y culturas. Términos relacionados son bienestar, calidad de vida, satisfacción y plenitud.

Desde el origen de los tiempos, filósofos, líderes religiosos, escritores y famosos pensadores como Aristóteles se han hecho esta pregunta, a la cual han intentado dar respuesta. Para éste la felicidad tenía dos aspectos: la Hedonia (placer) y la Eudaimonia (una vida vivida).

Tal y como hemos podido comprobar en las ideas de Seligman (psicólogo estadounidense) la felicidad es cuando nuestra vida satisface plenamente nuestras necesidades. Es decir, viene cuando nos sentimos satisfechos y realizados. Es un sentimiento de satisfacción,  en el que nos parece que  la vida es como debe ser. La felicidad perfecta, la iluminación, viene cuando todas nuestras necesidades están totalmente cubiertas.

2.4 Desde el punto de vista de la Biología

La felicidad según la decodifica la ciencia, tiene que ver con el   bienestar o calidad de vida.  Así la Hedonia, que es la experiencia del placer de los sentidos, como lo que vemos, escuchamos, saboreamos, olemos o sentimos por medio del tacto. La Eudaimonia, que es la satisfacción por medio de la razón, una forma de vivir plena.

 Algo básico a conocer es que el cerebro tiene dos hemisferios y un cuerpo calloso que los une, así como el cerebelo. Hay 4 lóbulos en el cerebro:

1. El frontal, zona anterior a la corteza cerebral, es el más grande, (1/3 del total), encargado del área motora primaria, organiza movimientos voluntarios. El área pre motora, organiza patrones complejos del movimiento, y las áreas prefrontales y orbito frontal, promueve las funciones ejecutivas, planificación, resolución de problemas, integración de patrones morales y éticos; es el último eslabón de la cadena evolutiva, hace la diferencia entre el sapiens y otros mamíferos. Y el área 44 o de Broca, encargada de la producción del lenguaje.

2. Parietal, se pueden dividir en regiones funcionales, uno implica la sensación y la opinión, y la otra parte se refiere a integrar la entrada sensorial, sobre todo la del sistema visual.

3. Temporal, alberga la corteza primaria de la audición del cerebro, lenguaje auditivo y sistemas de comprensión del habla, así como el reconocimiento de caras.

4. Occipital, corteza visual primaria, recibe entrada de imágenes desde la retina del ojo. El cuerpo calloso, conjunto de fibras nerviosas que une ambos hemisferios.

El cerebelo, conecta con otras estructuras del cerebro y con la médula espinal. Integra las vías sensitivas y las motoras.

El sistema nervioso

El sistema nervioso, SN, está compuesto por:

El sistema nervioso central, SNC, dentro del cráneo, (cerebro) y las vértebras, (la medula espinal).

El sistema nervioso periférico, SNP, afuera de las cavidades óseas, nervios, ganglios y órganos sensoriales. SNP contiene:

1. Sistema nervioso somático (SNS), que es el que se relaciona con el medio ambiente, recibe las señales sensitivas desde los receptores sensoriales, (ojos, piel, etc.).

2. Sistema nervioso autónomo, (SNA), contiene el sistema nervioso simpático, regula las actividades asociadas con el gasto de energía. Ejemplo, cuando una persona está nerviosa, el sistema aumenta el flujo de sangre en músculos esqueléticos, segrega adrenalina, es un estado de alerta. El otro sistema del SNA es el para simpático, incrementa la energía almacenada en organismo, abarca la salivación, motilidad gástrica intestinal, aumenta flujo sanguíneo en sistema gastrointestinal.

Se estima en el Sistema Nerviosos hay aprox. 100 billones de neuronas, las que funcionan por medio de la sinapsis, (impulsos nerviosos entre dos neuronas, o entre una neurona y una glándula). Las neuronas nunca se tocan entre sí, esos impulsos nerviosos son generados por los neurotransmisores, los que propician la transmisión química entre neuronas. El cerebro se usa todo, y funciona en sistemas de redes neuronales, las que se forman en diferentes partes del cerebro, según sea la experiencia o el aprendizaje que las genera. Se pueden cambiar a placer.

Hay una trilogía que funciona de manera multidireccional, el sistema nervioso, (SN), el sistema endocrino, (hormonas) y el sistema inmunológico.

Algunos ejemplos de neurotransmisores u hormonas ligadas al estado de bienestar.

  • Oxitocina, hormona relacionada con los vínculos de apego y confianza entre las personas.
  • Vasopresina, con los mecanismos de empatía.
  • Dopamina, vinculada con los sistemas de recompensa y placer.
  • Las endorfinas, efecto analgésico semejante a la morfina, solo que natural y sin efectos secundarios.
  • Gaba, neurotransmisor relacionado con efectos de estimulación del sistema nervioso central, fundamento terapéutico del tratamiento farmacológico de la ansiedad.
  • Serotonina, emparentada con la depresión, envía mensajes, cual cartero, en las redes del cerebro. Asociada a estados emocionales de satisfacción, optimismo.

 

Estas hormonas y neurotransmisores forman parte de la formula química de la felicidad, todo depende de las proporciones relativas entre ellos y los tiempos en los cuales predominan.

 

2.5 Aspectos generales

 

Actualmente se conoce que la variabilidad en los niveles de felicidad que experimentan los individuos se ven influidos por tres grupos de factores (en orden de importancia):

·         Factores socio ambientales.

·         Factores genéticos.

·         Factores asociados a la consecución de objetivos y deseos.

Igualmente es un hecho bien establecido, que el juicio sobre si uno mismo es feliz está influido por razones culturales: en ciertas sociedades se desaprueba en mayor medida expresar sentimientos negativos, mientras que en otras la sinceridad y la autoexpresión fidedigna es valorada en mayor medida. Por eso las comparaciones internacionales entre países con diferentes condiciones socioeconómicas deben corregir el sesgo cultural.12

La felicidad, en tanto que estado emocional y autopercibido, es un estado subjetivo que, sin embargo, puede analizarse mediante procedimientos objetivos. Los siguientes son ejemplos de disciplinas con aproximaciones objetivas:

·         La filosofía estudia su concepto y realidad.

·         La psicología positiva intenta determinar los factores endógenos que el individuo puede manejar para alcanzar ese determinado estado de ánimo.3

·         La sociología se ocupa de analizar qué factores sociales determinan los objetivos que el sujeto se marca como meta para alcanzar estados de felicidad.

·         La antropología muestra cómo distintas culturas han establecido cánones distintos al respecto.

3.- Según la Filosofía

3.1 Filosofía Occidental

La pregunta sobre la felicidad es esencial en el surgimiento de la ética en la antigua Grecia. Los filósofos encontraron respuestas muy diferentes, lo cual demuestra que, como decía Aristóteles, todos estamos de acuerdo en que queremos ser felices, pero en cuanto intentamos aclarar cómo podemos serlo empiezan las discrepancias. En la filosofía griega clásica hay tres posturas:

·         Ser feliz es autor realizarse, alcanzar las metas propias de un ser humano (eudemonismo), postura defendida por Aristóteles. En cierto sentido, también Platón puede ser encuadrado en esta postura, si bien el horizonte de la felicidad, según Platón, se abre a la vida después de la muerte.

·         Ser feliz es ser autosuficiente, valerse por sí mismo sin depender de nada ni de nadie (cinismo y estoicismo).

·         Ser feliz es experimentar placer intelectual y físico y conseguir evitar el sufrimiento mental y físico (hedonismo). Es la postura que defiende Epicuro.

3.2 Aristóteles

Sostiene que todos los hombres están de acuerdo en llamar felicidad a la unidad presupuesta de los fines humanos, el bien supremo, el fin último, pero que es difícil definirla y describirla. De ahí se aprecia la divergencia de opiniones respecto a cómo entender la felicidad: placer para algunos, honores para otros, contemplación (conocimiento intelectual) para otros más. Aristóteles rechaza que la riqueza pueda ser la felicidad, pues es un medio para conseguir placeres o bien para conseguir honores, pero reconoce que existen personas que convierten a las riquezas en su centro de atención.

3.3 Epicureísmo

 Entiende la felicidad como autosuficiencia en el placer moderado.

3.4 Estoicos

Piensan la felicidad como fortaleza en la aceptación de una existencia determinada.

3.5 Racionalistas

 Como Leibniz (filósofo alemán) defienden la felicidad como adecuación de la voluntad humana a la realidad.

3.6 Utilitaristas

Como John Stuart Mill (Filósofo inglés) defienden un concepto de felicidad como satisfacción de los placeres superiores.

3.7 New Thought

La felicidad es una actitud mental que el hombre puede asumir conscientemente, es decir, es una decisión. La idea de que la felicidad sea una decisión se basa, para ellos, en el hecho de que el individuo busca muchas formas de encontrar esa felicidad en muchos aspectos, y, aun así, parece esquiva para la mayoría de las personas. Al descubrir que existen seres felices e infelices en todas las diversas condiciones socioeconómicas, geográficas, de edad, religión, sexo, estados mentales, estos pensadores concluyen que cuando el individuo decide aceptar su condición y su pasado, y asumir la vida tal como es en ese momento y construir su vida a partir de aquellos preceptos, es entonces realmente feliz.

4.- Según la Filosofía Oriental

4.1 Punto de vista

La felicidad se concibe como una cualidad producto de un estado de armonía interna que se manifiesta como un sentimiento de bienestar que perdura en el tiempo y no como un estado de ánimo de origen pasajero, como generalmente se la define en occidente.

Muchas veces confundida con la alegría de carácter emocional y efímero, la felicidad perdura en el tiempo y se identifica como una cualidad, tal y como ser alto, fuerte o inteligente una persona es feliz.

Mientras que la alegría se concibe como un estado de satisfacción, la felicidad se considera un estado de armonía interna.

5.- Desde la Psicología

5.1 Pirámide de Maslow

En su obra Una teoría sobre la motivación humana (en inglés, A Theory of Human Motivation) de 1943, que posteriormente amplió. Obtuvo una importante notoriedad, no solo en el campo de la psicología sino en el ámbito empresarial del marketing o la publicidad. Maslow formula en su teoría una jerarquía de necesidades humanas y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide).

·         Fisiología: Los niveles más básicos de sustentabilidad los aporta la naturaleza. No obstante, restringir nuestro centro de atención y conciencia a cómo lograr mantener nuestro estado homeostático, ocupa recursos metabólicos que impiden al cerebro sentirse seguro y confiado.

·         Seguridad: Esta sensación se produce cuando nuestro cerebro ha logrado registrar la pauta por la cual poder asegurar su fisiología. Se refuerzan los enlaces neuronales y metabólicos adecuados, permitiendo que esas tareas funcionen desde nuestro inconsciente. En ese estado de seguridad, nuestra mente ahora puede centrarse en la búsqueda de cooperación y establecer lazos sociales. En resumen, de subir al nivel de Afiliación.

·         Afiliación: La afiliación es la base de la economía. Con la amistad nace el compromiso, con el compromiso nace el trabajo cooperado y confiado, con el trabajo surge material sobrante, con ese material se puede comerciar. El hecho de que se aprecie nuestro trabajo, produce la sensación de reconocimiento.

·         Reconocimiento: Esta sensación se basa en la seguridad de que los demás te necesitan y formas parte de una cadena en la que, sin ti, sería costoso reponer nuestra ausencia. Esto permite marcar la pauta de creatividad al cerebro, la pauta por la cual uno puede aportar beneficio y sentirse digno en la sociedad en la que habita. Esto debería ser suficiente motivación como para poder sostener la autorrealización.

·         Autorrealización: También llamada felicidad, se sostiene por la motivación que produce nuestro trabajo constante y continuado. Gracias a las capacidades de nuestro cerebro de crear, de adaptarse y resolver problemas.

6.- Según la Religión

6.1 Enfoque

Para las religiones teístas, la felicidad solo se logra en la unión con Dios, y no es posible ser feliz sin esta comunión. La felicidad es considerada la obtención definitiva de la plenitud, y el estado de satisfacción de todo tipo de necesidades es alcanzable solo en ese grado después de la muerte.

Sin embargo, hay diferentes puntos de vista según la religión analizada. Para el cristianismo, por ejemplo, la felicidad se expresa en la vivencia de las bienaventuranzas y las enseñanzas de la Biblia (especialmente los evangelios) y en el seguimiento y comunión con Cristo (resucitado a través del Espíritu Santo). Muy semejante a esto es el camino musulmán.

El budismo, una escuela filosófica no religiosa (no teísta) confundida históricamente con el hinduismo para la cual no existe un creador ni tampoco un alma, considera que la felicidad duradera se alcanza al erradicar el anhelo ansioso, que implica evitar compromisos con los demás, lo que a su vez se consigue solo al "despertar" de la ilusión del "yo", es decir, el mantenerse alerta y exento de la naturaleza de la vida y la existencia, a través de una postura pasiva, no participativa, de la conservación de la vida.

7.- ¿Qué es “estar feliz”?

7.1 Introducción

“Somos felices cuando gozamos de la sensación de bienestar general como resultado de vivir momentos placenteros relacionados con aspectos simples de la vida diaria”

Adolfo Miranda Sáenz

Todos anhelamos con ser felices, aunque a lo mejor realmente no sabemos que significa ser feliz. Creemos que el dinero en abundancia, ganar la admiración de ciertas personas, lucir joviales, entre otras cosas, vamos a ser felices.

Pero, realmente ¿qué es estar feliz?

8.- Definición, conceptos, puntos de vista

8.1 RAE

Que tiene felicidad (ejemplo: hombre feliz); Que causa felicidad; Dicho de un pensamiento, de una frase, o de una expresión; Que ocurre o sucede con felicidad

8.2 Diccionario

(Persona) Que se siente plenamente satisfecho por gozar de todo lo que desea o por disfrutar de algo bueno (ejemplo: no se necesitan cosas materiales para ser feliz); Que implica o conlleva felicidad (ejemplo: recuerdo aquellos días felices de la niñez)

8.3 Otra definición

Es un adjetivo para describir que algo o alguien es o está satisfecho, contento, oportuno o afortunado. Feliz también es un sustantivo usado para decir que una persona ‘es feliz’, o sea que conoce la felicidad estable y duradera. Por otro lado, cuando una persona ‘está feliz’ significa que es un estado momentáneo.

Usamos la palabra feliz como adjetivo cuando deseamos que otra persona tenga un momento pleno y satisfecho (por ejemplo: cuando deseamos un feliz cumpleaños, feliz navidad, feliz año nuevo, etc.)

9.- La idea contemporánea de siempre estar feliz o sentir felicidad

9.1 Felicidad forzada

Actualmente, vemos un fuerte renacer de la preocupación por la felicidad en muy diversos planos y, en la mayoría de los casos, se plantea como un concepto que pareciera no exigir mayor análisis. La ONU, por ejemplo, publica anualmente un reporte que da cuenta de la "felicidad mundial" al medir, a partir de una serie de indicadores, el estado de bienestar subjetivo de los ciudadanos de las distintas naciones. Aparece también en disciplinas científicas como las neurociencias, la psicología y la economía, como si fuera una noción clara y distinta, universal, ahistórica y natural, con un sentido evidente que todos comprendemos en cuanto nos la nombran y que sería prácticamente sinónimo de 'bienestar subjetivo'.

Sin embargo, apenas hurgamos un poco en la historia del concepto vemos que éste ha significado cosas muy diversas en distintas épocas, para distintas sociedades y dentro de diferentes sistemas filosóficos. Así, mientras hoy rápidamente asociamos la felicidad con un estado subjetivo, para la antigüedad clásica la felicidad era un modo de vida, una actividad. Para los estoicos, por ejemplo, es un modo de vida racional, de plena adecuación al orden de la naturaleza que implica la ausencia total de emociones.

Cuando hablamos de felicidad, entonces, nos vemos envueltos en un imaginario social que, en cada momento y para cada cultura, determina qué objetos de deseo son efectivamente valiosos y dignos de ser perseguidos. Estos objetos se referirían no sólo a cosas físicas o materiales, sino también a todo aquello que podemos imaginar que podría llevarnos a la felicidad, incluyendo objetos en el sentido de valores, prácticas, estilos de vida o aspiraciones. En este sentido, la felicidad funciona como un mecanismo de inclusión y también de exclusión respecto de una comunidad dada, en la medida en que quienes no encuentran felicidad en los mismos objetos que el imaginario social de una comunidad inviste como "objetos de felicidad" se vuelven extraños para esa comunidad.

La construcción social de la felicidad en las sociedades contemporáneas globalizadas surge desde dos frentes que no son sino dos caras de la misma moneda: desde el campo de las políticas públicas que procuran medir y gerenciar el bienestar subjetivo de la población (desde las mediciones de felicidad global que llevan adelante los organismos internacionales a la preocupación en el ámbito de las empresas por el bienestar subjetivo de sus empleados); y desde el campo 'psi', como tecnologías del yo, a través de las cuales los individuos se autogobiernan y relacionan consigo mismos y que permiten operar y actuar sobre los propios pensamientos, conductas y emociones (desde la psicología positiva a los best sellers de autoayuda). Es de sumo interés rastrear cuáles son los valores que fundan esta versión contemporánea de la felicidad, a quienes incluye y a quienes excluye.

Un trabajo que deberíamos tomarnos -mientras somos cotidianamente bombardeados con mensajes que nos instan a ser felices a pesar de todo- es el de volver a pensar críticamente qué tipo de comunidad genera y cuáles son los presupuestos valorativos de una felicidad centrada en el logro individual, en el placer subjetivo, que se distrae de las condiciones materiales de existencia y que pareciera que depende casi exclusivamente de nuestra voluntad de 'sentirnos bien'.

Lic. Paula Castelli, Licenciada en Filosofía

9.2 La obsesión de ser o estar feliz todo el tiempo

“La obsesión de por ser feliz todo el tiempo te hace miserable”

Tal Ben-Shahar, psicólogo israelí

Tal Ben-Shahar (Ramat Gan, Israel, 1970), doctor en Psicología y Filosofía por la Universidad de Harvard, donde fue profesor 25 años, lleva otros tantos estudiando la felicidad. Como muchos otros expertos, cree que el gran enemigo del bienestar es el estrés: el 94% de los universitarios estadounidenses lo sufren. "Es la nueva pandemia global", dice en alusión al calificativo empleado por la Organización Mundial de la Salud. Los médicos lo llaman el "asesino silencioso", cuenta. Pero el psicólogo israelí cree que durante años se ha estado mirando al lado equivocado; no hay que estudiar los factores que lo provocan, sino las conductas que no lo curan. "Hemos dejado de darle importancia al descanso, a la recuperación y no basta con el sueño", apunta.

No es posible estar siempre feliz. Las emociones negativas, como la rabia, el miedo, o la ansiedad, nos hacen falta. Solo los psicópatas están a salvo de eso. El problema es que, por falta de educación emocional, cuando las sentimos, las rechazamos, y eso hace que se intensifiquen y que nos domine el pánico. Si bloqueamos una emoción negativa, igualmente lo hacemos con las positivas. Hay que sentir el miedo y ser conscientes de que tiramos hacia adelante con él. No es resignación, sino una aceptación activa.

9.3 Fingir ser feliz o tener felicidad para ser aceptados

El desgaste emocional que implica fingir: las fuerzas que no retornan

Los datos indican que ocho de cada diez personas que están tristes fingen estar bien, pero, desgraciadamente, nos damos cuenta tarde de esto. Esto se traduce en un deterioro silencioso que nos sume en un gran desgaste emocional a través del que nos introducimos en una espiral que nos absorbe y nos aprieta lo que entendemos como alma.

Es decir que las emociones y los sentimientos que en principio están en nosotros para hacernos bien, acaban palideciendo por culpa de nuestra incapacidad para darles rienda suelta y vivenciarlas como debemos.

Así que, como consecuencia de esto, acabamos centrifugados, mareados de la vida y devorados por nuestros constantes intentos de acallar la voz del malestar. Por lo tanto, la clave está en aceptarnos en todas nuestras vertientes y no empeñarnos en engañar a nuestra conciencia.

Esta perspectiva nos ayudará a aliarnos en el combate contra dolencias como la depresión, la ansiedad, la fatiga crónica, la desesperanza, el insomnio, la irritabilidad desmedida, etc.

La clave de la resiliencia es la aceptación

El aprendizaje más importante de nuestra vida es el que alcanzamos cuando nos esforzamos por conocernos, aceptarnos y amarnos. En este caso el orden de los factores sí que altera el resultado, pues no podemos amarnos sin antes aceptarnos, ni aceptarnos sin antes conocernos.

Para lograr la consecución de este peldaño de crecimiento emocional tenemos que desaprender precisamente lo que tratamos en estas líneas, pues solo así conseguiremos desprendernos de creencias y manipulaciones que nos someten año tras año, día tras día y minuto a minuto.

Es decir que para mirar la vida sin anestesias y sin presiones se hace necesario cambiar de colina, pues solo ello nos ayudará a manejar otras perspectivas. Así que cada día, cuando nos levantemos, tenemos que prestar mucha atención a la hora de elegir qué gafas nos vamos a colocar.

Para no distorsionar lo mejor es colocarse esas gafas de color transparente que agudizan nuestra visión de lejos y de cerca. Esto no significa otra cosa que dejar a un lado prejuicios y creencias que nos hacen distorsionar y hablarnos en mal tono.

Porque la importancia del diálogo interno es algo que se nos olvida con demasiada asiduidad. Por todo ello es esencial permanecer en silencio dentro de nosotros y darnos cuenta de que la única manera de alcanzar el bienestar es respetarnos y dejar de fingir, con malestar y sin él.

Raquel Aldana, Psicóloga

9.4 Acciones que delatan tu falsa felicidad

1. Comentas en voz alta que estás feliz. Chance no por exhibicionista, más bien como por nervios, se te salen este tipo de comentarios. Parece que te quieres convencer de que estás feliz.

2. Te alejas cañón de tus amigos. Porque debes descansar de esa felicidad falsa, te inventas compromisos y les cuentas que la pasaste muy bien en el fin de semana.

3. Tus posts lo dicen todo. Exageras con las publicaciones de momentos increíbles que pasas. Algunos pensarán, si la está pasando tan bien, ¿por qué se preocupa por publicarlo?

4. No te late el contacto físico. Las personas felices, a veces son cariñosas, ¿no? Cuando alguien intenta darte un abrazo u otra forma de demostrar amor, te quitas por instinto.

5. Sueles ignorar lo que te platican. Sonríes y mueves la cabeza diciendo que sí, pero comúnmente no sabes ni de qué te hablan.

6. Si te pasa algo horrible sonríes forzadamente. Igual, los nervios te atacan y sonríes tanto que hasta te duele la cara.

7. Te repites el lado positivo de los problemas. Y en voz alta. Tu optimismo suele ser exagerado frente a los demás y no lo puedes controlar.

8. Hablas más sobre el pasado. Con un poco de melancolía, como si los recuerdos fueran mil veces mejor de lo que vives actualmente.

10.- Conclusiones personales

10.1 Algunas frases

-La sabiduría es la parte suprema de la felicidad. -Sófocles.

-Solo puede ser feliz siempre el que sabe ser feliz con todo. -Confucio.

-La felicidad consiste en ser libre, es decir, no desear nada. -Epicteto.

-La palabra felicidad perdería su significado si no fuese equilibrada por la tristeza. -Carl Jung.

-El pato es feliz en su sucio charco porque no conoce el mar.-Antoine de Saint-Exupéry.

-La felicidad depende de nosotros mismos. -Aristóteles.

-La verdadera felicidad es disfrutar el presente, sin dependencia ansiosa sobre el futuro. -Marco Aurelio.

-La mayoría de las personas son tan felices como ellas mismas deciden ser. -Abraham Lincoln.

-El dinero nunca ha hecho a un hombre feliz, ni lo hará, no hay nada en su naturaleza que produzca felicidad. Cuanto más se tiene más se quiere. -Benjamin Franklin.






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